21
y nombraré a algunos de ellos para que sean mis sacerdotes y levitas. ¡Yo, el Señor
, he hablado!
22
»Tan cierto como que mis cielos nuevos y mi tierra nueva permanecerán,
asà también ustedes serán mi pueblo para siempre,
con un nombre que nunca desaparecerá
—dice el Señor
—.
23
Toda la humanidad vendrá a adorarme
semana tras semana
y mes tras mes.
24
Y cuando salgan, verán
los cadáveres de los que se han rebelado contra mÃ.
Los gusanos que los devoran nunca morirán,
y el fuego que los quema nunca se apagará.
Todos los que pasen por allÃ
se llenarán de horror absoluto».