3
Pero Nabot le respondió:—El SEÑOR me libre de venderle a Su Majestad lo que heredé de mis antepasados!
4
Acab se fue a su casa deprimido y malhumorado porque Nabot el jezrelita le habÃa dicho: «No puedo cederle a Su Majestad lo que heredé de mis antepasados». De modo que se acostó de cara a la pared, y no quiso comer.
5
Su esposa Jezabel entró y le preguntó:—¿Por qué estás tan deprimido que ni comer quieres?
6
—Porque le dije a Nabot el jezrelita que me vendiera su viñedo o que, si lo preferÃa, se lo cambiarÃa por otro; pero él se negó.
7
Ante esto, Jezabel su esposa le dijo:—¿Y no eres tú quien manda en Israel? ¡Anda, levántate y come, que te hará bien! Yo te conseguiré el viñedo del tal Nabot.