18
Además le dijo:—Mañana es la fiesta de luna nueva. Cuando vean tu asiento desocupado, te van a extrañar.
19
Pasado mañana, sin falta, ve adonde te escondiste la otra vez, y quédate junto a la piedra de Ézel.
20
Yo fingiré estar tirando al blanco y lanzaré tres flechas en esa dirección.
21
Entonces le diré a uno de mis criados que vaya a buscarlas. Si le digo: “Mira, las flechas están más acá, recógelas”; eso querrá decir que no hay peligro y podrás salir sin ninguna preocupación. ¡Tan cierto como que el SEÑOR vive!
22
Pero si le digo: “Mira, las flechas están más allá”, eso querrá decir que el SEÑOR quiere que te vayas, asà que ¡escápate!