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—¿Y qué vieron en tu palacio? —preguntó el profeta.—Vieron todo lo que hay en él —contestó EzequÃas—. No hay nada en mis tesoros que yo no les haya mostrado.
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Entonces IsaÃas le dijo:—Oye la palabra del SEÑOR:
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Sin duda vendrán dÃas en que todo lo que hay en tu palacio, y todo lo que tus antepasados atesoraron hasta el dÃa de hoy, será llevado a Babilonia. No quedará nada —dice el SEÑOR—.
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Y algunos de tus hijos, tus propios descendientes, serán llevados para servir como eunucos en el palacio del rey de Babilonia.
19
—El mensaje del SEÑOR que tú me has traÃdo es bueno —respondió EzequÃas.Y es que pensaba: «Al menos mientras yo viva, sin duda que habrá paz y seguridad».