34
—Pero ¿cuántos años de vida me quedan? —respondió Barzilay—. ¿Para qué subir con el rey a Jerusalén?
35
Ya tengo ochenta años, y apenas puedo distinguir lo bueno de lo malo, o saborear lo que como y bebo, o aun apreciar las voces de los cantores y las cantoras. ¿Por qué ha de ser este servidor una carga más para mi señor el rey?
36
¿Y por qué quiere Su Majestad recompensarme de este modo, cuando tan solo voy a acompañarlo a cruzar el Jordán?
37
DĂ©jeme usted regresar a mi propio pueblo, para que pueda morir allĂ y ser enterrado en la tumba de mis padres. Pero aquĂ le dejo a Quimán para que sirva a Su Majestad y lo acompañe a cruzar el rĂo. Haga usted por Ă©l lo que harĂa por mĂ.
38
—Está bien —respondió el rey—, Quimán irá conmigo, y haré por él lo que me pides. Y a ti te daré todo lo que quieras.