20
su padre Jamor lo acompañó hasta la entrada de la ciudad, y allà hablaron con todos sus conciudadanos. Les dijeron:
21
—Estos hombres se han portado como amigos. Dejen que se establezcan en nuestro paÃs, y que lleven a cabo sus negocios aquÃ, ya que hay suficiente espacio para ellos. Además, nosotros nos podremos casar con sus hijas, y ellos con las nuestras.
22
Pero ellos aceptan quedarse entre nosotros y formar un solo pueblo, con una sola condición: que todos nuestros varones se circunciden, como lo hacen ellos.
23
Aceptemos su condición, para que se queden a vivir entre nosotros. De esta manera su ganado, sus propiedades y todos sus animales serán nuestros.
24
Todos los que se reunÃan a la entrada de la ciudad estuvieron de acuerdo con Jamor y con su hijo Siquén, y fue asà como todos los varones fueron circuncidados.