34
Me buscarán, pero no me encontrarán, porque adonde yo esté no podrán ustedes llegar.
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«¿Y este a dĂłnde piensa irse que no podamos encontrarlo? —comentaban entre sĂ los judĂos—. ÂżSerá que piensa ir a nuestra gente dispersa entre las naciones, para enseñar a los griegos?
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¿Qué quiso decir con eso de que “me buscarán, pero no me encontrarán”, y “adonde yo esté no podrán ustedes llegar”?»
37
En el Ăşltimo dĂa, el más solemne de la fiesta, JesĂşs se puso de pie y exclamĂł:—¡Si alguno tiene sed, que venga a mĂ y beba!
38
De aquel que cree en mĂ, como dice la Escritura, brotarán rĂos de agua viva.