3
así que los hermanos de Jesús le dijeron:—Deberías salir de aquí e ir a Judea, para que tus discípulos vean las obras que realizas,
4
porque nadie que quiera darse a conocer actúa en secreto. Ya que haces estas cosas, deja que el mundo te conozca.
5
Lo cierto es que ni siquiera sus hermanos creían en él.
6
Por eso Jesús les dijo:—Para ustedes cualquier tiempo es bueno, pero el tiempo mío aún no ha llegado.
7
El mundo no tiene motivos para aborrecerlos; a mí, sin embargo, me aborrece porque yo testifico que sus obras son malas.
8
Suban ustedes a la fiesta. Yo no voy todavía a esta fiesta porque mi tiempo aún no ha llegado.
9
Dicho esto, se quedó en Galilea.
10
Sin embargo, después de que sus hermanos se fueron a la fiesta, fue también él, no públicamente sino en secreto.