9
Sus vestidos están llenos de inmundicia;no tomó en cuenta lo que le esperaba.Su caída fue sorprendente;no hubo nadie que la consolara.«¡Mira, SEÑOR, mi aflicción!¡El enemigo ha triunfado!»
10
El enemigo se adueñóde todos los tesoros de Jerusalén;vio ella penetrar en su santuarioa las naciones paganas,a las que tú prohibisteentrar en tu asamblea.
11
Todo su pueblo sollozay anda en busca de pan;para mantenerse con vidacambian por comida sus tesoros.«¡Mira, SEÑOR, date cuentade cómo me están humillando!»
12
«Fíjense ustedes, los que pasan por el camino:¿Acaso no les importa?¿Dónde hay un sufrimiento como el mío,como el que el SEÑOR me ha hecho padecer,como el que el SEÑOR lanzó sobre míen el día de su furor?
13
»Desde lo alto envió el Señor un fuegoque me caló hasta los huesos.A mi paso tendió una trampay me hizo retroceder.Me abandonó por completo;a todas horas me sentía morir.