16
Y entonces mandé á vuestros jueces, diciendo: Oid entre vuestros hermanos, y juzgad justamente entre el hombre y su hermano, y el que le es extranjero.
17
No tengáis respeto de personas en el juicio: asĂ al pequeño como al grande oirĂ©is: no tendrĂ©is temor de ninguno, porque el juicio es de Dios: y la causa que os fuere difĂcil, la traerĂ©is á mĂ, y yo la oirĂ©.
18
Os mandĂ©, pues, en aquel tiempo todo lo que habĂais de hacer.
19
Y partidos de Horeb, anduvimos todo aquel grande y terrible desierto que habéis visto, por el camino del monte del Amorrheo, como Jehová nuestro Dios nos lo mandó; y llegamos hasta Cades-barnea.
20
Entonces os dije: Llegado habéis al monte del Amorrheo, el cual Jehová nuestro Dios nos da.