8
Y ellos han habitado en ella, y te han edificado en ella santuario a tu nombre, diciendo:
9
Si mal viniere sobre nosotros, o cuchillo de juicio, o pestilencia, o hambre, nos presentaremos delante de esta Casa, y delante de ti (porque tu Nombre está en esta Casa), y de nuestras tribulaciones clamaremos a ti, y tú nos oirás y salvarás.
10
Ahora, pues, he aquà los hijos de Amón y de Moab, y
los del monte de Seir, por los cuales no quisiste que pasase Israel cuando venÃan de la tierra de Egipto, sino que se apartasen de ellos, y no los destruyesen;
11
he aquà ellos nos dan el pago, viniendo a echarnos de tu posesión, que tú nos diste que poseamos.
12
¡
Oh Dios nuestro! ¿No los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros; no sabemos lo que hemos de hacer, mas a ti están
puestos nuestros ojos.