14
Entonces envió el rey allá gente de
a caballo, y carros, y un grande ejército, los cuales vinieron de noche, y cercaron la ciudad.
15
Y levantándose de mañana el que servÃa al varón de Dios, para salir, he aquà el ejército que tenÃa cercada la ciudad, con gente de a caballo y carros. Entonces su criado le dijo: ¡Ay, señor mÃo! ¿qué haremos?
16
Y él le dijo: No tengas miedo; porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.
17
Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh SEÑOR, que abras sus ojos para que vea. Entonces el SEÑOR abrió los ojos del joven, y miró; y he aquà que el monte estaba lleno de gente de
a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.
18
Y cuando
los siros descendieron a él, Eliseo oró al SEÑOR, y dijo: Te ruego que hieras a esta gente con ceguedad. Y los hirió con ceguedad, conforme al dicho de Eliseo.