8
Le dio
también la copia de la escritura del decreto que habÃa sido dado en Susa para que fuesen destruidos, a fin de que la mostrara a Ester y se lo declarase, y le encargara que fuese al rey a suplicarle, y a pedir delante de él por su pueblo.
9
Y vino Hatac, y contó a Ester las palabra de Mardoqueo.
10
Entonces Ester dijo a Hatac, y le mandó
decir a Mardoqueo:
11
Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey saben, que todo varón o mujer que entra al rey al patio de adentro sin ser llamado,
por una sola ley
ha de morir; salvo aquel a quien el rey extendiere la vara de oro, el cual vivirá; y yo no he sido llamada para entrar al rey estos treinta dÃas.
12
Y dijeron a Mardoqueo las palabras de Ester.