4
Saliendo ellos de la ciudad, que aún no se habían alejado, dijo José a su mayordomo: Levántate, y sigue a esos hombres; y cuando los alcanzares, diles: ¿Por qué habéis vuelto mal por bien?
5
¿No
es ésta en
la que bebe mi señor, y por la que suele adivinar? Habéis hecho mal en lo que hicisteis.
6
Cuando él los alcanzó, les dijo estas palabras.
7
Y ellos le respondieron: ¿Por qué dice mi señor tales cosas? Nunca tal hagan tus siervos.
8
He aquí, el dinero que hallamos en la boca de nuestros costales, te
lo volvimos a traer desde la tierra de Canaán; ¿cómo, pues, habíamos de hurtar de casa de tu señor plata ni oro?