16
Entonces los abismos del mar aparecieron, los cimientos del mundo quedaron al descubierto, por la reprensi贸n del SE脩OR, por el soplo del aliento de su nariz.
17
Extendi贸 la mano desde lo alto y me tom贸; me sac贸 de las muchas aguas.
18
Me libr贸 de mi poderoso enemigo, de los que me aborrec铆an, pues eran m谩s fuertes que yo.
19
Se enfrentaron a m铆 el d铆a de mi infortunio, mas el SE脩OR fue mi sost茅n.
20
Tambi茅n me sac贸 a un lugar espacioso; me rescat贸, porque se complaci贸 en m铆.