3
Sin embargo, hay algo bueno en ti porque quitaste los postes dedicados a la diosa Asera por todo el territorio y has decidido buscar a Dios».
4
Josafat vivía en Jerusalén pero solía salir a visitar a su gente, y recorría el territorio desde Beerseba hasta la zona montañosa de Efraín, para animar al pueblo a que volviera al Señor
, Dios de sus antepasados.
5
Nombró jueces en las ciudades fortificadas por toda la nación
6
y les dijo: «Piensen siempre con cuidado antes de pronunciar juicio. Recuerden que no juzgan para agradar a la gente sino para agradar al Señor
. Él estará con ustedes cuando entreguen el veredicto para cada caso.
7
Teman al Señor
y juzguen con integridad, porque el Señor
nuestro Dios no tolera que se tuerza la justicia ni que se muestre parcialidad ni que se acepte el soborno».