24
Tampoco presentarás al Señor
un animal que tenga los testÃculos dañados o que esté castrado. No harás esto en tu propia tierra,
25
y no deberás aceptar animales asà de los extranjeros y luego ofrecerlos como sacrificio a tu Dios. Dichos animales no serán aceptados a tu favor, porque están mutilados o tienen defectos».
27
«Cuando nazca un ternero, un cordero o un cabrito, deberá permanecer al lado de su madre durante siete dÃas. A partir del octavo dÃa será aceptable como una ofrenda especial para el Señor
.
28
No matarás a una crÃa y a su madre en el mismo dÃa, ya sea de la manada o del rebaño.