14
Es mejor que mi señor se adelante a su siervo, que yo seguiré al paso de la manada y de los niños, hasta que nos encontremos en SeÃr.
15
—Está bien —accedió Esaú—, pero permÃteme dejarte algunos de mis hombres para que te acompañen.—¿Para qué te vas a molestar? —contestó Jacob—. Lo importante es que me he ganado tu confianza.
16
Aquel mismo dÃa, Esaú regresó a SeÃr.
17
Jacob, en cambio, se fue hacia Sucot, y allà se hizo una casa para él y cobertizos para su ganado. Por eso a ese lugar se le llamó Sucot.
18
Cuando Jacob volvió de Padán Aram, llegó sano y salvo a la ciudad de Siquén, en Canaán, y acampó frente a ella.