4
Los que estaban junto a Pablo le interpelaron:—¿Cómo te atreves a insultar al sumo sacerdote de Dios?
5
—Hermanos, no me habĂa dado cuenta de que es el sumo sacerdote —respondiĂł Pablo—; de hecho está escrito: “No hables mal del jefe de tu pueblo”.[b]
6
Pablo, sabiendo que unos de ellos eran saduceos y los demás fariseos, exclamó en el Consejo:—Hermanos, yo soy fariseo de pura cepa. Me están juzgando porque he puesto mi esperanza en la resurrección de los muertos.