23
Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.
24
Y llegando tambiĂ©n el que habĂa recibido un talento, dijo: Señor, te conocĂa que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y recoges donde no esparciste;
25
Y tuve miedo, y fuĂ, y escondĂ tu talento en la tierra: he aquĂ tienes lo que es tuyo.
26
Y respondiendo su señor, le dijo: Malo y negligente siervo, sabĂas que siego donde no sembrĂ© y que recojo donde no esparcĂ;
27
Por tanto te convenĂa dar mi dinero á los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mĂo con usura.
28
Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
29
Porque á cualquiera que tuviere, le será dado, y tendrá más; y al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado.
30
Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera: allà será el lloro y el crujir de dientes.