4
porque cuando Jezabel talaba los profetas del SEÑOR, AbdÃas tomó cien profetas, los cuales escondió de cincuenta en cincuenta por cuevas, y los sustentó a pan y agua.
5
Y dijo Acab a AbdÃas: Ve por el paÃs a todas las fuentes de aguas, y a todos los arroyos; si a dicha hallaremos grama con que conservemos la vida a los caballos y a las mulas, para que no nos quedemos sin bestias.
6
Y partieron entre sà el paÃs para recorrerlo; Acab fue de por sà por un camino, y AbdÃas fue separadamente por otro.
7
Y yendo AbdÃas por el camino, se encontró con ElÃas; y cuando lo reconoció, se postró sobre su rostro, y dijo: ¿No eres
tú mi señor ElÃas?
8
Y él respondió: Yo
soy ; ve, di a tu amo: He aquà ElÃas.