16
Ahora, pues, SEÑOR Dios de Israel, guarda a David mi padre lo que le has prometido, diciendo: No faltará de ti varón delante de mÃ, que se siente en el trono de Israel, a condición que tus hijos guarden su camino, andando en mi ley, como tú delante de mà has andado.
17
Ahora pues, oh SEÑOR Dios de Israel, sea firme tu palabra que dijiste a tu siervo David.
18
¿Es verdad que Dios ha de habitar con el hombre en la tierra? He aquÃ, los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte; ¿cuánto menos esta Casa que he edificado?
19
Mas tú mirarás a la oración de tu siervo, y a su ruego, oh SEÑOR Dios mÃo, para oÃr el clamor y la oración con que tu siervo ora delante de ti;
20
que tus ojos estén abiertos sobre esta Casa de dÃa y de noche, sobre el lugar del cual dijiste, Mi Nombre estará allÃ; que oigas la oración con que tu siervo ora en este lugar.