18
Por tanto, pondréis éstas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis por señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos.
19
Y las enseñaréis a vuestros hijos, para que penséis en ellas, sentado en tu casa, andando por el camino, acostado en la cama, y cuando te levantes;
20
y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus portadas;
21
para que sean aumentados vuestros dĂas, y los dĂas de vuestros hijos, sobre la tierra que jurĂł el SEĂ‘OR a vuestros padres que les habĂa de dar, como los dĂas de los cielos sobre la tierra.
22
Porque si guardareis cuidadosamente todos estos mandamientos que yo os mando, para que los cumpláis; amando al SEÑOR vuestro Dios
y andando en todos sus caminos, y a él os allegaréis,