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Sucedi贸, pues, que cuando se divulg贸 el mandamiento del rey y su ley, y siendo reunidas muchas jovenes en Susa la capital del reino, a cargo de Hegai, fue tomada
tambi茅n Ester para casa del rey, al cuidado de Hegai, guarda de las mujeres.
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Y aquella joven agrad贸 en sus ojos, y hall贸 gracia delante de 茅l; por lo que hizo darle prestamente lo necesario para su purificaci贸n y sus raciones,
d谩ndole tambi茅n siete convenientes doncellas de la casa del rey; y la pas贸 con sus doncellas a lo mejor de la casa de las mujeres.
10
Ester no declar贸 su pueblo ni su nacimiento; porque Mardoqueo le hab铆a mandado que no lo declarase.
11
Y cada d铆a Mardoqueo se paseaba delante del patio de la casa de las mujeres, por saber la paz de Ester, y qu茅 se hac铆a de ella.
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Y cuando llegaba el tiempo de cada una de las jovenes para venir al rey Asuero, al cabo de haber estado ya doce meses conforme a la ley
acerca de las mujeres (porque as铆 se cumpl铆a el tiempo de sus purificaciones, esto es, seis meses con 贸leo de mirra, y seis meses con cosas arom谩ticas y aceites de mujeres),