4
Despu茅s de esto sucedi贸 que se enamor贸 de una mujer del valle de Sorec, que se llamaba Dalila.
5
Y los pr铆ncipes de los filisteos fueron a ella y le dijeron: Persu谩delo, y ve d贸nde est谩 su gran fuerza, y c贸mo podr铆amos dominarlo para atarlo y castigarlo. Entonces cada uno de nosotros te dar谩 mil cien piezas de plata.
6
Dijo, pues, Dalila a Sans贸n: Te ruego que me declares d贸nde est谩 tu gran fuerza y c贸mo se te puede atar para castigarte.
7
Y Sans贸n le dijo: Si me atan con siete cuerdas frescas que no se hayan secado, me debilitar茅 y ser茅 como cualquier otro hombre.
8
Los pr铆ncipes de los filisteos le llevaron siete cuerdas frescas que no se hab铆an secado, y Dalila lo at贸 con ellas.
9
Y ten铆a ella hombres al acecho en un aposento interior. Entonces le dijo: 隆Sans贸n, los filisteos se te echan encima! Pero 茅l rompi贸 las cuerdas como se rompe un hilo de estopa cuando toca el fuego. Y no se descubri贸 el secreto de su fuerza.
10
Entonces Dalila dijo a Sans贸n: Mira, me has enga帽ado y me has dicho mentiras; ahora pues, te ruego que me declares c贸mo se te puede atar.
11
Y 茅l le respondi贸: Si me atan fuertemente con sogas nuevas que no se hayan usado, me debilitar茅 y ser茅 como cualquier otro hombre.
12
Dalila tom贸 sogas nuevas, lo at贸 con ellas, y le dijo: 隆Sans贸n, los filisteos se te echan encima! Pues los hombres estaban al acecho en el aposento interior. Pero 茅l rompi贸 las sogas de sus brazos como un hilo.
13
Entonces Dalila dijo a Sans贸n: Hasta ahora me has enga帽ado y me has dicho mentiras; decl谩rame, 驴c贸mo se te puede atar? Y 茅l le dijo: Si tejes siete trenzas de mi cabellera con la tela `n en la Sept., pero no en ning煤n ms. heb.y la aseguras con una clavija, entonces me debilitar茅 y ser茅 como cualquier otro hombre.
14
Y mientras 茅l dorm铆a Dalila tom贸 las siete trenzas de su cabellera y las teji贸 con la tela, y la asegur贸 con la clavija, y le dijo: 隆Sans贸n, los filisteos se te echan encima! Pero 茅l despert贸 de su sue帽o y arranc贸 la clavija del telar y la tela.