7
Por lo tanto, ustedes serán los primeros en ser llevados cautivos.
De repente se acabarán todas sus fiestas.
8
El Señor
Soberano ha jurado por su propio nombre y esto es lo que dice el Señor
de los Ejércitos Celestiales:
«Desprecio la arrogancia de Israel
y odio sus fortalezas.
Entregaré esta ciudad
a sus enemigos junto con todo lo que hay en ella».
9
(Si quedan diez hombres en una casa, todos morirán.
10
Luego, cuando el pariente responsable de deshacerse de los muertos
entre en la casa para llevarse los cuerpos, le preguntará al último sobreviviente: «¿Está alguien más contigo?». Entonces, cuando la persona comience a jurar: «No, por. . .», lo interrumpirá y dirá: «¡Cállate! Ni siquiera menciones el nombre del Señor
»).
11
Cuando el Señor
dé la orden,
las casas, tanto grandes como pequeñas, serán reducidas a escombros.