10
El decreto se redactó en nombre del rey Jerjes y fue sellado con el anillo del rey. Mardoqueo envió los comunicados por medio de mensajeros veloces, quienes montaban caballos rápidos, criados especialmente para el servicio del rey.
11
El decreto del rey les daba autoridad a los judÃos de todas las ciudades para unirse y defender su vida. Se les permitÃa matar, masacrar y aniquilar a cualquiera, de cualquier nacionalidad o provincia, que los atacara a ellos o a sus esposas e hijos. También podÃan apoderarse de los bienes de sus enemigos.
12
El dÃa escogido para llevar a cabo esa acción en todas las provincias del rey Jerjes fue el 7 de marzo del año siguiente.
13
En cada provincia debÃa emitirse una copia de ese decreto como ley y proclamarse a todos los pueblos, para que los judÃos estuvieran preparados para vengarse de sus enemigos el dÃa señalado.
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Asà que, impulsados por el mandato del rey, los mensajeros salieron a toda prisa sobre caballos rápidos, criados para el servicio del rey. Este mismo decreto también se proclamó en la fortaleza de Susa.