6
»¡Hijo de hombre, gime delante del pueblo! Gime ante ellos con amarga angustia y el corazón destrozado.
7
Cuando te pregunten por qué gimes, diles: “Gimo por la aterradora noticia que oí. Cuando se haga realidad, el corazón más valiente se derretirá de miedo; toda fuerza se desvanecerá. Todo espíritu decaerá; las rodillas fuertes se debilitarán como el agua. Y el Señor
Soberano dice: ‘¡Está por llegar! ¡Ya está en camino!’”».
9
«Hijo de hombre, da al pueblo el siguiente mensaje de parte del Señor
:
»“Una espada, una espada
está siendo afilada y pulida.
10
¡Está siendo afilada para una masacre espantosa
y pulida para destellar como un rayo!
¿Ahora te reirás?
¡Los más fuertes que tú han caído bajo su poder!