12
Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: ÂżQuĂ© pues querĂ©is que haga del que llamáis Rey de los JudĂos?
13
Y ellos volvieron á dar voces: CrucifĂcale.
14
Mas Pilato les decĂa: ÂżPues quĂ© mal ha hecho? Y ellos daban más voces: CrucifĂcale.
15
Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó á Barrabás, y entregó á Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado.
16
Entonces los soldados le llevaron dentro de la sala, es á saber al Pretorio; y convocan toda la cohorte.
17
Y le visten de púrpura; y poniéndole una corona tejida de espinas,
18
Comenzaron luego á saludarle: ¡Salve, Rey de los JudĂos!
19
Y le herĂan en la cabeza con una caña, y escupĂan en Ă©l, y le adoraban hincadas las rodillas.
20
Y cuando le hubieron escarnecido, le desnudaron la pĂşrpura, y le vistieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.
21
Y cargaron á uno que pasaba, SimĂłn Cireneo, padre de Alejandro y de Rufo, que venĂa del campo, para que llevase su cruz.
22
Y le llevan al lugar de GĂłlgotha, que declarado quiere decir: Lugar de la Calavera.