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Volvi茅ndose
luego , se pase贸 por la casa a una parte y a otra, y despu茅s subi贸, y volvi贸 a medirse sobre 茅l; y el ni帽o estornud贸 siete veces, y abri贸 sus ojos.
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Entonces llam贸 茅l a Giezi, y le dijo: Llama a esta sunamita. Y 茅l la llam贸. Y entrando ella, 茅l le dijo: Toma tu hijo.
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Y ella entr贸, y se ech贸 a sus pies, y se inclin贸 a tierra; y tom贸 su hijo, y sali贸.
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Y Eliseo se volvi贸 a Gilgal. Hab铆a entonces grande hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas estaban con 茅l,
por lo que dijo a su criado: Pon una grande olla, y haz potaje para los hijos de los profetas.
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Y sali贸 uno al campo a coger hierbas, y hall贸 una parra mont茅s, y cogi贸 de ella una faldada de uvas silvestres; y volvi贸, y las cort贸 en la olla del potaje; porque no sab铆an
lo que era .