26
Y escribió Josué estas palabras en el libro de la ley de Dios; y tomando una gran piedra, la levantó allí debajo de
un alcornoque que
estaba en el santuario del SEÑOR.
27
Y dijo Josué a todo el pueblo: He aquí esta piedra será entre nosotros por testigo, la cual ha oído todas las palabras del SEÑOR que él ha hablado con nosotros; será, pues, testigo contra vosotros, para que por ventura no mintáis contra vuestro Dios.
28
Y envió Josué al pueblo, cada uno a su heredad.
29
Y después de estas cosas murió Josué, hijo de Nun, siervo del SEÑOR siendo de ciento diez años.
30
Y lo enterraron en el término de su posesión en Timnat-sera, que
está en el monte de Efraín, al norte del monte de Gaas.