9
Cuando llegaron los j贸venes de David, dijeron a Nabal todas estas palabras en nombre de David; entonces esperaron.
10
Pero Nabal respondi贸 a los siervos de David, y dijo: 驴Qui茅n es David y qui茅n es el hijo de Isa铆? Hay muchos siervos hoy d铆a que huyen de su se帽or.
11
驴He de tomar mi pan, mi agua y la carne que he preparado para mis esquiladores, y he de d谩rselos a hombres cuyo origen no conozco?
12
Entonces los j贸venes de David se volvieron por su camino, y regresaron; y llegaron y le comunicaron todas estas palabras.
13
Y David dijo a sus hombres: C铆帽ase cada uno su espada. Y cada hombre se ci帽贸 su espada. David tambi茅n se ci帽贸 su espada, y unos cuatrocientos hombres subieron tras David, mientras que doscientos se quedaron con el bagaje.
14
Mas uno de los mozos avis贸 a Abigail, mujer de Nabal, diciendo: He aqu铆, David envi贸 mensajeros desde el desierto a saludar a nuestro se帽or, y 茅l los desde帽贸.
15
Sin embargo, los hombres fueron muy buenos con nosotros; no nos maltrataron ni nos falt贸 nada cuando and谩bamos con ellos, mientras est谩bamos en el campo.
16
Como muro fueron para nosotros tanto de noche como de d铆a, todo el tiempo que estuvimos con ellos apacentando las ovejas.
17
Ahora pues, reflexiona y mira lo que has de hacer, porque el mal ya est谩 determinado contra nuestro se帽or y contra toda su casa, y 茅l es un hombre tan indigno que nadie puede hablarle.
18
Entonces Abigail se dio prisa y tom贸 doscientos panes, dos odres de vino, cinco ovejas ya preparadas, cinco medidas de grano tostado, cien racimos de uvas pasas, y doscientas tortas de higos, y los puso sobre asnos.
19
Y dijo a sus mozos: Id delante de m铆; he aqu铆, yo os seguir茅. Pero nada dijo a su marido Nabal.
20
Y sucedi贸 que cuando ella cabalgaba en su asno y descend铆a por la parte encubierta del monte, he aqu铆 que David y sus hombres ven铆an bajando hacia ella, y se encontr贸 con ellos.
21
Y David hab铆a dicho: Ciertamente, en vano he guardado todo lo que este hombre tiene en el desierto, de modo que nada se perdi贸 de todo lo suyo; y 茅l me ha devuelto mal por bien.
22
As铆 haga Dios a los enemigos de David, y aun m谩s, si al llegar la ma帽ana he dejado tan s贸lo un var贸n de los suyos.
23
Cuando Abigail vio a David se dio prisa y baj贸 de su asno, y cayendo sobre su rostro delante de David, se postr贸 en tierra.
24
Y se ech贸 a sus pies y dijo: Se帽or m铆o, s贸lo sobre m铆 sea la culpa. Te ruego que permitas que tu sierva te hable, y que escuches las palabras de tu sierva.
25
Ruego a mi se帽or que no haga caso a este hombre indigno, Nabal, porque conforme a su nombre, as铆 es. Se llama Nabal, y la insensatez est谩 con 茅l; mas yo tu sierva no vi a los j贸venes que t煤, mi se帽or, enviaste.
26
Ahora pues, se帽or m铆o, vive el SE脩OR y vive tu alma; puesto que el SE脩OR te ha impedido derramar sangre y vengarte por tu propia mano, sean pues como Nabal tus enemigos y los que buscan el mal contra mi se帽or.
27
Y ahora permite que este presente que tu sierva ha tra铆do para mi se帽or se d茅 a los j贸venes que acompa帽an a mi se帽or.
28
Te ruego que perdones la ofensa de tu sierva, porque el SE脩OR ciertamente establecer谩 una casa duradera para mi se帽or, pues mi se帽or pelea las batallas del SE脩OR, y el mal no se hallar谩 en ti en todos tus d铆as.
29
Y si alguno se levanta para perseguirte y buscar tu vida, entonces la vida de mi se帽or ser谩 ligada en el haz de los que viven con el SE脩OR tu Dios; pero El lanzar谩 la vida de tus enemigos como de en medio de una honda.
30
Y suceder谩 que cuando el SE脩OR haga por mi se帽or conforme a todo el bien que El ha hablado de ti, y te ponga por pr铆ncipe sobre Israel,
31
esto no causar谩 pesar ni remordimiento a mi se帽or, tanto por haber derramado sangre sin causa como por haberse vengado mi se帽or. Cuando el SE脩OR haya hecho bien a mi se帽or, entonces acu茅rdate de tu sierva.
32
Entonces David dijo a Abigail: Bendito sea el SE脩OR, Dios de Israel, que te envi贸 hoy a encontrarme,
33
bendito sea tu razonamiento, y bendita seas t煤, que me has impedido hoy derramar sangre y vengarme por mi propia mano.
34
Sin embargo, vive el SE脩OR, Dios de Israel, que me ha impedido hacerte mal, que si t煤 no hubieras venido pronto a encontrarme, ciertamente, para la luz del alba, no le hubiera quedado a Nabal ni un var贸n.
35
Recibi贸 David de su mano lo que ella hab铆a tra铆do y le dijo: Sube en paz a tu casa. Mira, te he escuchado y te he concedido tu petici贸n.
36
Entonces Abigail regres贸 a Nabal, y he aqu铆, 茅l ten铆a un banquete en su casa, como el banquete de un rey. Y el coraz贸n de Nabal estaba alegre, pues estaba muy ebrio, por lo cual ella no le comunic贸 nada hasta el amanecer.
37
Pero sucedi贸 que por la ma帽ana, cuando se le pas贸 el vino a Nabal, su mujer le cont贸 estas cosas, y su coraz贸n se qued贸 como muerto dentro de 茅l, y se puso como una piedra.
38
Y unos diez d铆as despu茅s, sucedi贸 que el SE脩OR hiri贸 a Nabal, y muri贸.
39
Cuando David supo que Nabal hab铆a muerto, dijo: Bendito sea el SE脩OR, que ha defendido la causa de mi afrenta de manos de Nabal, y ha preservado a su siervo del mal. El SE脩OR tambi茅n ha devuelto la maldad de Nabal sobre su propia cabeza. Entonces David envi贸 a hablar con Abigail, para tomarla para s铆 por mujer.
40
Y los siervos de David fueron a casa de Abigail en Carmel, y le hablaron diciendo: David nos ha enviado a ti, para tomarte para s铆 por mujer.
41
Y ella se levant贸 y postr谩ndose rostro en tierra, dijo: He aqu铆, vuestra sierva es una criada para lavar los pies de los siervos de mi se帽or.
42
Abigail se levant贸 apresuradamente, mont贸 en un asno, y con sus cinco doncellas que la atend铆an sigui贸 a los mensajeros de David, y fue su mujer.
43
David hab铆a tomado tambi茅n a Ahinoam de Jezreel, y ambas fueron mujeres suyas.
44
Pues Sa煤l hab铆a dado a su hija Mical, mujer de David, a Palti, hijo de Lais, que era de Galim.