4
Y Joás dijo a los sacerdotes: Todo el dinero de las santificaciones que se suele traer a la Casa del SEÑOR, el dinero
de las redenciones de los que pasan
en cuenta , el dinero de las almas, cada cual
según su tasa, y todo el dinero que cada uno de su propia voluntad mete en la Casa del SEÑOR,
5
recÃbanlo los sacerdotes, cada uno de sus familiares, los cuales reparen los portillos del templo donde quiera que se hallare abertura.
6
Pero el año veintitrés del rey Joás, no habÃan aún reparado los sacerdotes las aberturas del templo.
7
Llamando
entonces el rey Joás al sacerdote Joiada y a los sacerdotes, les dijo: ¿Por qué no reparáis las aberturas del templo? Ahora pues, no toméis más el dinero de vuestros familiares, sino dadlo para reparar las aberturas del templo.
8
Y los sacerdotes consintieron en no tomar
más dinero del pueblo, ni tener cargo de reparar las aberturas del templo.