11
Y Judá dijo a Tamar su nuera: Estáte viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo; porque dijo: Que por ventura no muera él también como sus hermanos. Y se fue Tamar, y estuvo en casa de su padre.
12
Y pasaron muchos días, y murió la hija de Súa, mujer de Judá; y Judá se consoló, y subía a los trasquiladores de sus ovejas a Timnat, él y su amigo Hira el adulamita.
13
Y fue dado aviso a Tamar, diciendo: He aquí tu suegro sube a Timnat a trasquilar sus ovejas.
14
Entonces quitó ella de sobre sí los vestidos de su viudez, y se cubrió con
un velo, y se arrebozó, y se puso a la puerta de las aguas que
están junto al camino de Timnat; porque veía que había crecido Sela, y ella no era dada a él por mujer.
15
Y la vio Judá, y la tuvo por ramera, porque ella había cubierto su rostro.